lunes, marzo 29, 2010

Regresa la dieta Atkins (El Universal)

Regresa la dieta Atkins (El Universal)

Luego de ser criticado por basarse casi en un 90% en el consumo de proteínas y grasas, el polémico régimen alimenticio es avalado por los reconocidos expertos





Claudia Ramírez
El Universal
Lunes 29 de marzo de 2010
clauida.ramirez@eluniversal.com.mx



En 1972, el médico estadounidense Robert Atkins diseñó una dieta que se volvió muy popular porque las personas que la obedecían al pie de la letra podían reducir entre dos y cuatro kilos en la primera semana.

Celebridades como Renée Zellweger, Catherine Zeta-Jones, Kim Cattrall y Jessica Simpson, entre otras, se declararon fanáticas de este sistema, con el cual lograron bajar de peso y mantenerse delgadas por mucho tiempo.

Como cualquier otra innovación, este método comenzó a tener detractores, quienes señalaron sus deficiencias, siendo la más importante que se basaba casi en un 90% en el consumo de proteínas y grasas (sin importar si eran altas en colesterol o de las llamadas saturadas) dejando de lado carbohidratos, frutas y verduras. A pesar de esta advertencia, muchas personas continuaron con este régimen alimenticio y, efectivamente, lograron bajar de peso.

Hoy, la situación es diferente, un grupo de médicos estadounidenses formado por Eric Westman, Stephen Phinney y Jeff Volek, analizaron este método y más de 150 estudios sobre su impacto en la salud han rediseñado esta dieta y, aseguran, ahora es más saludable, más fácil y funciona aún mejor.

Nueva versión

En lugar de insistir en que se deben comer grandes cantidades de carne, huevos y grasas, con la nueva dieta Atkins, explicada a detalle en el libro New Atkins New You, es posible comer verduras, frutas, papas e incluso pan, sin que esto afecte la pérdida de peso. Desde luego, las proteínas siguen siendo la base del régimen alimenticio, pero con ciertas diferencias. En la primera versión, se debían comer tantas proteínas como fuera posible; en cambio, en esta nueva interpretación, sólo se permiten de cuatro a seis onzas (113.39 a 170 gramos) en cada alimento y hasta ocho onzas (226 gramos) para un hombre alto.

Desde el primer día se pueden comer verduras y hortalizas por lo que, dicen los investigadores, hasta los vegetarianos podrían seguir este sistema.

Bayas, nueces y legumbres (frijoles, garbanzos y lentejas) se reintroducen a la dieta después de dos semanas, durante las cuales ya se habrán perdido unos cuatro kilos y medio, los cereales, pastas y arroz también reintegran el menú.

El café, que estaba prohibido en la dieta original, sí se permite, pero con moderación, es esta segunda interpretación, pues los médicos encontraron que le aporta beneficios a la salud porque contiene antioxidantes y puede ayudar a regular el peso de manera consdierable.

La nueva dieta Atkins permite que una persona con menos peso que perder pueda saltarse la primera etapa, que es la más restrictiva, y comenzar con la fase donde la variedad de alimentos es más amplia y complaciente.

Las personas mayores de 50 años o que han seguido varias dietas sin resultados definitivos y que, en consecuencia, han perdido y ganado peso varias veces, sí deben comenzar desde el principio.

Cuando se llega al peso ideal, se desarrolla un régimen individual para poder mantenerse así, regulando el consumo de carbohidratos y ajustar a largo plazo los hábitos alimenticios.

La clave del éxito de la nueva Atkins consiste en vigilar de cerca la ingesta diaria de "carbohidratos netos", que los autores también llaman glúcidos o hidratos de carbono de impacto.

Por ejemplo, los chícharos cocidos contienen 4.9 gramos de hidratos de carbono pero representan 2 gramos de grasa, por lo que los "carbohidratos netos" que se están consumiendo son 2.9 gramos. La lechuga contiene 1.4 gramos de carbohidratos por cada taza, pero más de la mitad (1g) es de fibra, de modo que se estaría comiendo sólo un gramo "neto" de carbohidratos. Los investigadores explican que la fibra no es digerible y, por lo tanto, no tiene ningún impacto en el nivel de azúcar.

Al principio de la dieta, muchas personas pueden sufrir dolor de cabeza, mareos, debilidad, fatiga y estreñimiento, debido al cambio brusco de alimentación así como la restricción de café, de sal y de carbohidratos.

En este nuevo régimen, estos síntomas se pueden contrarrestar bebiendo abundante agua e ingiriendo con las comidas media cucharadita de sal o dos cucharaditas de sal de soya.

Los investigadores señalan que si persiste el malestar se puede aumentar el consumo de los hidratos de carbono, siempre y cuando también se incremente el consumo de verduras, frutos secos o semillas, y reduciéndolos de nuevo cuando se recobre la vitalidad.

Lo permitido y lo prohibido

En la fase inicial se deben ingerir proteínas en cada comida y se limita el consumo de carbohidratos a 20 gramos "netos" diarios. A medida que se baja de peso, se pueden introducir poco a poco los hidratos de carbono hasta llegar a un máximo de 95 gramos por día. Este sistema permite detectar oportunamente algún alimento que provoque malestar y puede ser sustituido por otro sin que afecte el programa alimenticio.

La idea es saber qué alimentos se pueden comer y combinarlos entre sí, para evitar que el régimen se vuelva monótono y se abandone por completo a los pocos días de haberlo comenzado.

Las fuentes de hidratos de carbono que se deben tomar con medida son las hortalizas, los alimentos lácteos altos en grasa, las nueces y semillas, las legumbres (garbanzos, lentejas, frijol, etétera.), jugo de verduras, los cereales integrales (arroz integral, pasta integral y pan).

La dieta rediseñada sólo tendrá éxito si se excluye de la alimentación los jugos de frutas y bebidas gaseosas azucaradas; los alimentos hechos con harina y azúcar (pan blanco de caja, pastas, pasteles, galletas…), comida "chatarra"; goma de mascar, mentas para el aliento, jarabes para la tos que puede contener azúcar.

Un día con esta nueva versión de la dieta Atkins sería:

- Desayuno: dos huevos fritos con salsa de aguacate. Una taza de café o té (sin azúcar)

- Colación: Rodajas de pepino (se puede agregar unas gotas de limón) y dos rebanadas de queso cheddar.

- Comida: Ensalada de atún (en agua) y ensalada de brócoli con cuatro corazones de alcachofa y cebolla (dos tazas). Se puede acompañar de poco aderezo.

- Colación: Tres rebanadas delgadas de pavo ahumado.

- Cena: un filete de res acompañado con una taza de champiñones y cebolla, dos rebanadas de queso cheddar y dos tazas de ensalada verde con aderezo.

Fuera de casa

Uno de los grandes retos de cualquier dieta son las comidas de negocios, pues se llevan a cabo en restaurantes de comida regional o internacional.

La nueva versión de la famosa dieta también contempló dicha situación y permite comer ciertos platos de las más populares cocinas; desde luego, hay que olvidarse del postre.

Italiana: En lugar de comer pan, tomar una o dos aceitunas. Pedir antipasto, ensalada y cualquier platillo con pollo o ternera no empanizado.

Francesa: Elegir sopa de cebolla francesa (sin pan), ensalada, vieiras en salsa de crema, y filete de pescado (no comer papas ni zanahorias).

Comida rápida: Es posible comer cualquier hamburguesa que no esté enharinada pero quitándole el pan.Agregar una ensalada en lugar de papas fritas y refrescos.

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AHANAOA A.C.
Miguel Leopoldo Alvarado, N. D.
Fundador y Presidente
http://www.nutriologia-ortomolecular.info/

martes, agosto 25, 2009

Peligro de las dietas bajas en carbohidratos (ESTA INFORMACIÓN ES IMPRECISA, Y SESGADA)

NOTA RESPECTO A ESTE ESTUDIO Y A ESTE ARTICULO PERIODÍSTICO: Considero que este tema esta erróneamente planteado, ya que una dieta baja en carbohidratos, no implica forzosamente comer abundantes cantidades de carne y otros productos de origen animal. Yo en lo personal practico y recomiendo una dieta muy moderada en carbohidratos, compuesta por granos enteros y otras fuentes de carbohidratos de baja carga y de bajo índice glicémico, pero, laco-ovo-vegetariana. Similar a la que recomienda Barry Sears, pero libre de carne, pollo, e incluso pescado. Con esta dieta, he tenido excelentes resultados para controlar el peso y la grasa corporal, los lípidos sanguíneos, y otros marcadores biológicos.  En cambio, la famosa "dieta balanceada", compuesta por alimentos industrializados ricos en carbohidratos, representada por la famosa "pirámide de nutrición" creada e impuesta por los Lobees de la industria alimentaria, ya ha demostrado hasta la saciedad, ser nociva para la salud humana. Es la dieta globalizada que se practica en todo el mundo, y que ha tenido consecuencias desastrosas en el estado de salud de todas las poblaciones.

Miguel Leopoldo Alvarado.

Peligro de las dietas bajas en carbohidratos

Las dietas bajas en carbohidratos pueden obstruir las arterias y aumentar el riesgo de infartos y derrame cerebral, revela un estudio.

Carne roja

Las dietas bajas en carbohidratos tienen efectos adversos en las arterias.

Los regímenes basados en el consumo de grandes cantidades de proteínas -carne, pescado y queso- y la restricción de hidratos de carbono -pan, pasta, cereales y azúcares- han sido muy populares en años recientes.

Si bien es cierto que estas dietas son efectivas para reducir rápidamente el peso corporal, se conoce mjuy poco sobre sus efectos a largo plazo en el corazón y las arterias.

El nuevo estudio llevado a cabo en ratones -publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) (Actas de la Academia Nacional de Ciencias)- encontró que esos hábitos alimenticios causan daños en las arterias.

La investigación, dicen los expertos, demuestra que la mejor opción para una vida sana es alimentarse con una dieta balanceada.

Dieta e infartos

Los científicos del Centro Médico Diaconisa Beth Israel, en Boston, Estados Unidos, decidieron investigar el impacto en el sistema cardiovascular de las dietas bajas en carbohidratos tras escuchar informes de personas que habían sufrido infartos mientras se sometían a esos regímenes.

Nuestra investigación sugiere que, al menos en animales, estas dietas pueden estar teniendo efectos cardiovasculares adversos que no quedan reflejados en los simples marcadores de la sangre

Dr. Anthony Rosenzweig

Los investigadores dividieron a ratones en tres grupos alimentando a cada uno con una dieta diferente: la dieta estándar de ratones, una dieta occidental que era alta en grasas y una dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas.

La dieta baja en carbohidratos, dicen los autores, no afectó los niveles de colesterol pero mostró una diferencia significativa en el impacto en la ateroesclerosis -la acumulación de depósitos de grasa en las paredes de las arterias, un trastorno que puede provocar infartos y derrames cerebrales.

Después de 12 semanas, los ratones que consumieron la dieta baja en carbohidratos habían bajado de peso pero desarrollaron 15% más ateroesclerosis que los animales que se alimentaron con la dieta normal de ratones.

Entre los ratones de la dieta occidental se encontró 9% más ateroesclerosis.

"Es muy difícil saber en los estudios clínicos cómo las dietas afectan la salud vascular" afirma el doctor Anthony Rosenzweig, quien dirigió la investigación.

"Por lo tanto tendemos a confiar en las mediciones simples de marcadores como los del colesterol en la sangre, que hasta ahora han sido sorprendentemente positivos en los individuos en dietas bajas en carbohidratos y altas en proteínas, y que por lo normal pierden peso".

"Pero nuestra investigación sugiere que, al menos en animales, estas dietas pueden estar teniendo efectos cardiovasculares adversos que no quedan reflejados en los simples marcadores de la sangre", expresa el investigador.

Efectos adversos

Placas de grasa en arteria

Las dietas bajas en carbohidratos provocaron ateroesclerosis en los ratones.

Los científicos no saben a qué se debe este efecto, pero se cree que las dietas bajas en carbohidratos podrían afectar la forma como las células de la médula ósea son capaces de limpiar de forma efectiva los depósitos de grasa en las arterias.

"Poder entender los mecanismos responsables de estos efectos, así como los potenciales procesos reconstituyentes que puedan contrarrestar la enfermedad vascular, podrá eventualmente ayudar a los médicos a ofrecer el mejor tratamiento a sus pacientes" afirma el doctor Rosenzweig.

"Este asunto es particularmente importante dada la creciente epidemia de obesidad y sus consecuencias adversas".

Según el doctor Rosenzweig los resultados del estudio le causaron tanta preocupación que incluso decidió él mismo suspender la dieta baja en carbohidratos a la que se estaba sometiendo.

"Todo parece indicar que una dieta moderada y balanceada, combinada con ejercicio regular, es probablemente lo mejor para la mayoría de la gente" afirma el investigador.

Los expertos afirman que todavía es muy pronto para aplicar estos resultados a los humanos, pero están de acuerdo en que el mejor consejo es seguir una dieta balanceada.


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AHANAOA A. C.
Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado
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lunes, agosto 11, 2008

La dieta de La Zona

La dieta de La Zona

/ Nuevoleonenlinea.com


 

Te recomendamos que antes de iniciar cualquier dieta, visites a un nutriólogo para que realice un examen médico del estado de tu organismo y te asesore al llevar a cabo una alimentación saludable.

La dieta de La Zona está basada en investigaciones científicas, sólidas y vanguardistas, que descubrieron la forma de perder peso y mantenerse en el adecuado permanentemente, mejorando el rendimiento físico y mental, y además previniendo enfermedades. Esta dieta nació hace más de 15 años en Estados Unidos con el Dr. Barry Sears, y es actualmente la dieta favorita de las estrellas de Hollywood.

 

¿Qué ofrece?

 

Su creador promete que esta dieta te ayudará a:

 

• Adelgazar con sensación de saciedad.

 

• Invertir el proceso del envejecimiento.

 

• Acabar con los síntomas de muchos padecimientos como menopausia, hipertensión, diabetes y cáncer, entre otros.

 

• Controlar las funciones hormonales de tu organismo, regulando su influencia sobre el metabolismo, y manteniendo a la insulina en sus niveles óptimos.

 

• Alcanzar la máxima salud y vitalidad, y beneficiarte de forma integral.

 

El menú

 

Consiste en aprender a balancear carbohidratos, proteínas y grasas en cada comida, en una proporción de 40%, 30% y 30% respectivamente.

 

Al ingerir más carbohidratos que proteínas, nuestro cuerpo usa la grasa que tenemos de sobra para transformarla en energía diaria, logrando que el metabolismo llegue a un equilibrio que nos ayuda a mantener un cuerpo delgado.

 

El menú de La Zona es rigurosamente individual, las cantidades de alimentos se basan en tu peso, porcentaje de grasa corporal y actividad física. Se aconseja realizar cinco comidas al día, dos de las cuales deben ser ligeras, y no se debe dejar pasar más de 4 horas sin comer, pues de lo contrario se dispara la tasa de insulina y se alteran los niveles de azúcar en la sangre.

 

A continuación te presentamos un ejemplo del menú de un día:

 

Desayuno

1 toronja en jugo

1/2 manzana

2 claras de huevo fritas en 1 cucharadita de aceite de maíz

1 rebanada de jamón de pavo

50 gramos de queso panela

 

Media mañana

1/2 pera

1/4 de taza de queso cottage

1 nuez

 

Comida

90 gramos de carne, pollo o pescado

1/2 taza de arroz

2 tazas de verdura cruda

1 cucharadita de aceite

1 kiwi

 

Media tarde

3 galletas saladas

50 gramos de queso panela

2 aceitunas

 

Cena

90 gramos de atún

2 tazas de lechuga

1 jitomate

1/2 rebanada de pan integral

1/2 cucharadita de mayonesa light

 

Ventajas y desventajas

 

En todos los casos las cantidades de alimentos son muy pequeñas, pues sólo permite consumir 1,100 calorías, que para muchos nutriólogos es una cantidad baja. Sin embargo sus seguidores aseguran que es fácil saciarse y cumplir los requerimientos nutricionales.

 

Además hay que cuidar que las proteínas sean lo más saludables posible, para no sobrecargar los riñones. Pero en general es una dieta sencilla de llevarse a cabo.

 

¿Funciona realmente?

 

Con La Zona sí se pierde peso, siempre y cuando logres comer menos. Pero es indispensable que para llevarla a cabo consultes a un nutriólogo que te realice un historial médico y vaya controlando tu desempeño.


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AHANAOA A. C.
Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado
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jueves, julio 03, 2008

DIETA, NUTRICIÓN Y PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES CRÓNICAS

DIETA, NUTRICIÓN Y PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES CRÓNICAS

 

DIETA, NUTRICIÓN Y PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES CRÓNICAS

 

Informe de una Consulta Mixta de Expertos OMS/FAO

 

OMS, Serie de Informes Técnicos 916


Las variaciones en los hábitos alimentarios, la reducción del gasto energético asociado a un estilo de vida sedentario, una población que envejece -junto con el hábito de fumar y el consumo de alcohol- son grandes factores de riesgo de padecer enfermedades no trasmisibles y representan un desafío en aumento para la salud pública. Este informe de la Consulta Mixta FAO/OMS de Expertos examina las bases científicas de los efectos de la dieta y la nutrición en las enfermedades crónicas y formula recomendaciones para las políticas y las estrategias de salud pública que abarcan las dimensiones de la sociedad, el comportamiento y la ecología. Aunque el objetivo principal de la Consulta fue el de establecer metas relacionadas con la alimentación y la nutrición, se enfatizó también la importancia de la actividad física. La consulta examinó la alimentación en el contexto de las implicaciones macroeconómicas de las recomendaciones de salud pública para la agricultura y para el suministro y la demanda mundiales de alimentos frescos y procesados. Al definir la manera de reducir la carga de las enfermedades crónicas tales como obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares (incluyendo la hipertensión y los accidentes cerebro-vasculares), cáncer, patologías dentales y osteoporosis, este informe propone que la nutrición sea ubicada en un primer plano en las políticas y los programas de salud pública. Este informe será de interés para quienes formulan las políticas así como para los profesionales de salud pública, en una amplia gama de disciplinas incluyendo la nutrición, la medicina general y la gerontología. El informe muestra como la alimentación y el ejercicio a lo largo de la vida pueden, a nivel de la población, reducir la amenaza de una epidemia mundial de enfermedades crónicas.




Índice

1. Introducción

Referencia

2. Antecedentes

2.1 La carga mundial de enfermedades crónicas
2.2 La doble carga de morbilidad en el mundo en desarrollo
2.3 Enfoque integrado de las enfermedades relacionadas con la dieta
y las relacionadas con la nutrición
Referencias

3. Características y tendencias regionales y mundiales del consumo de alimentos

3.1 Introducción
3.2 Tendencias de la disponibilidad de energía alimentaria
3.3 Disponibilidad y tendencias del consumo de grasas alimentarias
3.4 Disponibilidad y tendencias del consumo de productos de origen animal 3.5 Disponibilidad y consumo de pescado
3.6 Disponibilidad y consumo de frutas y verduras
3.7 Tendencias futuras de la demanda, la disponibilidad y el consumo
de alimentos
3.8 Conclusiones
Referencias

4. Contexto de la dieta, la nutrición y las enfermedades crónicas

4.1 Introducción
4.2 Dieta, nutrición y prevención de las enfermedades crónicas
a lo largo de la vida
4.2.1 El desarrollo fetal y el entorno materno
4.2.2 La lactancia
4.2.3 La niñez y la adolescencia
4.2.4 La edad adulta
4.2.5 El envejecimiento y los ancianos
4.3 Interacción entre factores tempranos y posteriores a lo largo de la vida
4.3.1 Agrupamiento de los factores de riesgo
4.3.2 Efectos intergeneracionales
4.4 Interacción genes-nutrientes y vulnerabilidad genética 4.5 Intervenciones a lo largo de la vida
Referencias

5. Ingesta de nutrientes por la población: metas para la prevención de las enfermedades crónicas relacionadas con la dieta

5.1 Metas generales
5.1.1 Antecedentes
5.1.2 Solidez de los datos
5.1.3 Resumen de las metas relativas a la ingesta de nutrientes
por la población
Referencias
5.2 Recomendaciones para la prevención del aumento excesivo de peso y la obesidad
5.2.1 Antecedentes
5.2.2 Tendencias
5.2.3 Dieta, actividad física y aumento excesivo de peso y obesidad 5.2.4 Solidez de los datos
5.2.5 Estrategias generales para la prevención de la obesidad
5.2.6 Recomendaciones específicas para la enfermedad
Referencias
5.3 Recomendaciones para la prevención de la diabetes
5.3.1 Antecedentes
5.3.2 Tendencias
5.3.3 Dieta, actividad física y diabetes
5.3.4 Solidez de los datos
5.3.5 Recomendaciones específicas para la enfermedad
Referencias
5.4 Recomendaciones para la prevención de las enfermedades cardiovasculares
5.4.1 Antecedentes
5.4.2 Tendencias
5.4.3 Dieta, actividad física y enfermedades cardiovasculares
5.4.4 Solidez de los datos
5.4.5 Recomendaciones específicas para la enfermedad
Referencias
5.5 Recomendaciones para la prevención del cáncer
5.5.1 Antecedentes
5.5.2 Tendencias
5.5.3 Dieta, actividad física y cáncer
5.5.4 Solidez de los datos
5.5.5 Recomendaciones específicas para la enfermedad
Referencias
5.6 Recomendaciones para la prevención de las enfermedades dentales
5.6.1 Antecedentes
5.6.2 Tendencias
5.6.3 Dieta y enfermedades dentales
5.6.4 Solidez de los datos
5.6.5 Recomendaciones específicas para la enfermedad
Referencias
5.7 Recomendaciones para la prevención de la osteoporosis
5.7.1 Antecedentes
5.7.2 Tendencias
5.7.3 Dieta, actividad física y osteoporosis
5.7.4 Solidez de los datos
5.7.5 Recomendaciones específicas para la enfermedad
Referencias

6. Directrices y recomendaciones estratégicas para la política
y la investigación

6.1 Introducción
6.2 Principios de política para la promoción de dietas saludables y de la actividad física
6.3 Requisitos para la eficacia de las estrategias
6.3.1 Liderazgo para una acción eficaz
6.3.2 Comunicación eficaz
6.3.3 Alianzas y fórmulas de colaboración operativas
6.3.4 Entornos favorables
6.4 Medidas estratégicas para promover dietas saludables y la actividad física
6.4.1 Vigilar la dieta y la actividad física de la población y la carga de morbilidad asociada
6.4.2 Ayudar a la gente a tomar decisiones informadas y medidas eficaces
6.4.3 Aplicar lo mejor posible las normas y la legislación
6.4.4 Asegurar que todo el mundo tenga acceso a los componentes de
una dieta saludable
6.4.5 Lograr las metas mediante iniciativas intersectoriales
6.4.6 Aprovechar al máximo los servicios de salud y
los profesionales que los prestan
6.5 Llamamiento a la acción
Referencia

Nota de agradecimiento

Anexo: Resumen de la evidencia concerniente a la obesidad, la diabetes de tipo 2, las enfermedades cardiovasculares (ECV), el cáncer, las enfermedades dentales y la osteoporosis


ISBN 92 4 320916 7

� Organización Mundial de la Salud 2003

Reservados todos los derechos. Las publicaciones de la Organización Mundial de la Salud pueden solici-tarse a Comercialización y Difusión, Organización Mundial de la Salud, 20 Avenue Appia, 1211 Ginebra 27, Suiza (tel.: +41 22 791 2476; fax: +41 22 791 4857; e-mail: bookorders@who.int). Las solicitudes de au-torización para reproducir o traducir publicaciones de la OMS - ya sea para la venta o para la distribución sin fines comerciales - deben dirigirse a la Oficina de Publicaciones, en la dirección precitada (fax: +41 22 791 4806; e-mail: permissions@who.int).

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La Organización Mundial de la Salud no garantiza que la información contenida en la presente publicación sea completa y exacta. La Organización Mundial de la Salud no podrá ser considerada responsable de los daños que pudiera ocasionar la utilización de los datos.

Esta publicación recoge la opinión colectiva de un grupo internacional de expertos y no representa necesa-riamente el criterio ni la política de la Organización Mundial de la Salud ni de la Organización de las Nacio-nes Unidas para la Agricultura y la Alimentación.



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AHANAOA A. C.
Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado
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viernes, noviembre 30, 2007

Acido oleico mejorarían efectos de tratamiento contra obesidad

Acidos grasos mejorarían efectos de tratamiento contra obesidad
26 de noviembre de 2007
 
NUEVA YORK (Reuters Health) - El ácido oleico demora en salir del estómago y suprime el apetito, quizás más que el aceite de macadamia, además de estimular las hormonas gastrointestinales que envían la señal de saciedad, indicó un estudio.
 
Estos resultados, según el equipo dirigido por la doctora Tanya J. Little, de la University of Adelaide en Australia, influirían en el tratamiento contra la obesidad.
 
El ácido oleico, un ácido graso libre, es el principal componente del aceite de oliva. El aceite de macadamia, un "triacilglicérido", está en el aceite vegetal y las grasas de origen animal.
 
El equipo estudió en tres ocasiones a nueve hombres con peso normal para comparar los efectos en los intestinos y en el apetito de 40 gramos de ácido oleico, 40 gramos de aceite de macadamia y 600 ml de proteína láctea al 4 por ciento (sustancia control).
 
Los autores señalaron en la revista Gastroenterology que el ácido oleico permaneció en el estómago más tiempo que el aceite de macadamia.
 
Y que, comparado con la proteína de leche y el aceite el aceite de macadamia, el consumo de ácido oleico disminuía el apetito y aumentaba la sensación de saciedad; además tendía a reducirse el consumo de calorías.
 
El ácido oleico producía también un gran aumento precoz de los niveles en sangre de las hormonas intestinales CCK y PYY, comparado con el aceite de macadamia y la proteína láctea.
 
En un comentario escrito sobre el estudio, dos investigadores destacaron que la importancia potencial de estos resultados es "considerable", ya que la CCK y la PYY son "dos de los jugadores más importantes" en la sensación de saciedad.
 
Nuevos estudios, indicaron los doctores Michael Camilleri y Seth Sweetser, de la Escuela de Medicina de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, "permitirían identificar nuevas aplicaciones del manejo de la obesidad".
 
FUENTE: Gastroenterology, noviembre del 2007


AHANAOA A. C.
Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado Saldana
Fundador y presidente.